Deftones | Ohms

¿Cómo lograr que un sonido característico siga sonando fresco y como un referente con el paso del tiempo? Una pregunta que muchas bandas con una amplia trayectoria se hacen a menudo y más si tienen una voz particular o un estilo sonoro muy marcado.

Aquí voy a enseñarles un referente fresco a lo que menciono: un álbum que sorprendió este caótico 2020, que en algunos momentos suena a sus brillantes cimientos pero que logra destacar un sonido actual. Este logro simplemente se lo podemos adjudicar a una banda que sigue marcando generaciones, obviamente estamos hablando de Deftones.

Ohms, la novena producción de la banda oriunda de Sacramento, arranca con un tema que nos recuerda (en cuestión vocal) a My Own Summer (Shove It) y Hexagram. Genesis es un titulo perfecto para abrir la nueva producción ya que tiene una mezcla perfecta de varias facetas y trabajos de producción. Ceremony le da seguimiento y nos recuerda totalmente al Around the Fur claro, con una producción más elevada que la que tuvo su segunda producción.

Urantia muestra la dualidad que siempre está presente en la discografía de Deftones: una dosis cargada de riffs viscerales y paisajes más tranquilos llenos de introspección. Error es el cuarto track y en el cual se nota un diferenciador ya que no suena como algo tan recurrente en sus anteriores trabajos. Es más, me atrevo a decir que es de esas canciones que logran resaltar lo que mencioné al inicio de esta reseña. Mismo caso con The Spell of Mathematics, una canción con unos paisajes más desarrollados al final de la canción, unos paisajes cuyo protagónico es un sonido potente y crudo de bajo; algo que no es tan común en su discografía.

Pompeji es la “balada” del disco. Una canción más tranquila – en algún sentido – pero sin dejar a un lado los riffs con potencia. Acá destacan los paisajes creados por sintetizadores y controladores. Le acompaña The Link Is Dead, séptima canción que sube la intensidad que se “perdió” con anterioridad ya que se trata de un momento que regresa ese modo fúrico. Radiant City es un capítulo que tiene una apertura con el bajo y da tintes y destellos del sonido obtenido entre el White Pony y su álbum homónimo.

Headless es el penúltimo trabajo sonoro, la canción más tranquila del disco; un preludio de un final anunciado. Esta canción tiene calma, un descanso entre tanto vaivén sonoro donde la inconfundible voz de Chino Moreno nos libera de toda la rutina. El disco termina con su primer sencillo cuyo nombre está ligado a esta novena producción. Ohms es una gran canción para dar cierre, es una canción elaborada perfectamente para decir que Deftones sigue vigente, es capaz de seguir marcando generaciones y que un sonido que arrancó desde 1988 puede seguir presente y servir como inspiración.

Sin duda Ohms es un bálsamo sonoro perfecto que necesitábamos, un disco que en verdad ayuda a despejarte de todo y de todos. ¿Estará en nuestros favoritos al cierre de año? Spoiler alert: obviamente.

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