Sonografías colombianas | Zaja Takbi

Por: Katherine Gerena

Kággaba: el pueblo indígena Kággabba o Kogui es uno de los cuatro pueblos indígenas asentados en la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia.

Para la tercera edición de Sonografías Colombianas me he dedicado a indagar un poco más sobre algunos proyectos musicales y he encontrado este grupo musical que aborda muchos de los sonidos característicos colombianos. Uno de los integrantes de esta banda es un muy buen amigo mío y ha convencido a sus compañeros de acompañarme sobre las preguntas que tenía de la banda por medio de esta entrevista. La banda invitada el día de hoy se llama Zaja Takbi, un nombre difícil de pronunciar más no imposible. La apuesta musical de este proyecto es bastante interesante puesto que recoge y reivindica los sonidos andinos étnicos de una región específica del país; y por supuesto sé que les encantará.

Zaja Takbi es una banda bogotana que se consolida en el mes de noviembre del año 2017 y brinda a sus oyentes una mezcla de géneros relacionados con el death metal y death metal melódico. Inicialmente, se conformaba de cinco integrantes en la banda. En la actualidad, la banda está alineada por Andrés Castillo, líder principal del grupo y designado de los vientos; Juan Sepúlveda en la voz principal y guitarrista, y Danilo Romero en la batería. El nombre originario de Zaja Taki se deriva de la lengua amerina colombiana Kaggaba que significa “ojo de serpiente” y representa la transición del mundo espiritual al mundo material sólo cuando hay presencia de Luna llena.

Sonografías Colombianas es una apuesta personal que nace desde Colombia con la finalidad de visibilizar diferentes grupos, bandas, ideas, movimientos en torno a la música nacional. Este es un espacio siempre abierto para todos ustedes.

Empezamos esta tercera versión dándole la bienvenida a todos los que nos leen y a los mentes detrás de Zaja Takbi. 


Me gustaría iniciar diciendo que siento un profundo gusto por el nombre con el cual decidieron bautizar el proyecto musical que han conformado. Cuando leí la pequeña biografía que muestran al público en la página oficial de Facebook de la banda, dí por sentado que fue todo un ritual la unión de ustedes, ¿les gustaría contarme más sobre cómo este proyecto fue consolidado? ¿cómo se conocieron y cómo dieron con la apuesta que ahora están brindando?

Andrés: El proyecto arranca oficialmente en el año 2017 y surge por una anécdota que tuve en mi viaje por Suecia, estando allá tuve la oportunidad de departir con unos músicos suecos de una banda de black metal en un bar. Estuvimos hablando y por casualidad, ellos me habían visto tocando en el tour que realicé en Suecia sobre música folclórica colombiana. En medio de la conversación me preguntaron que por qué no se hacía en Sur América un proyecto musical que incluyera este tipo de sonidos e instrumentos derivados del folclor colombiano; en ese momento tenía el conocimiento que dentro del país existen -o existían- diferentes proyectos con esta misma orientación pero tal vez en ese momento -no sé ahora- estaban enfocados en querer perfilar mucho más la apuesta y por tal razón, no eran del todo conocidos.

De cierta manera yo tenía esta intención mucho antes de que me la preguntaran esa noche en el bar y desarrollé algunos ensayos previamente pero siempre sentí que la cuestión era bastante arriesgada por el trabajo que demandan este tipo de instrumentos de vientos andinos étnicos y autóctonos. Los resultados de esos ensayos eran bastante extraños o ajenos para mí; sin embargo, siempre me generaron una inquietud, inquietud que reafirmé con mi viaje a Europa y con el diálogo que tuve con estos músicos en el bar.

Volví a Colombia e inmediatamente me puse a darle vida a esta idea. El resultado: nace este EP inspirado en un álbum que había elaborado como solista en el año 2008 y el cual bauticé como Cantos Medicinales, y aquí viene la otra parte de la historia: yo tengo un acercamiento con las comunidades indígenas colombianas desde hace, más o menos, 15 años en donde he tenido la oportunidad de coexistir, convivir cohabitar y aprender, tener una posibilidad de intercambio cultural. A raíz de lo aprendido y compartido, hice este trabajo el cual tenía como objetivo una injerencia en la parte medicinal de las personas que lo escucharan. Este álbum salió a la luz, se vendieron algunas copias y quedó quieto hasta que lo volví a retomar luego de mi viaje a Suecia; lo compartí con un amigo y le dije: «Hermano, ¿qué tal si hacemos que esto a que suene a metal?».

Juan: Yo contacté a Andrés cuando vi una publicación en Facebook en la cual estaba realizando la convocatoria de las personas que necesitaba para el proyecto y él precisamente estaba buscando un vocalista. Yo siempre he sido guitarrista y anteriormente, en un proyecto de black metal en el cual pertenecía hace muchos años, fui vocalista. La convocatoria me llamó muchísimo la atención porque llevaba bastante tiempo sin tocar y le escribí. En ese momento que hablé con Andrés, él se encontraba en Europa, entonces sólo le hice llegar el trabajo que anteriormente había desarrollado. Tan pronto Andrés regresó al país: nos encontramos, charlamos, me contó sobre la idea y también sobre su historia con las comunidades indígenas.

En aras de terminar de consolidar el lineamiento del proyecto, me encargué de contactar a Sonia y Leo (ex bajista y ex guitarrista de la banda, respectivamente) porque había trabajado con ellos en anteriores oportunidades. Y Andrés fue quien contactó tiempo después a Danilo quien entraría a ser el baterista. Hubo una temporada en el ensamble de la banda en la que yo había desarrollado el papel de baterista y así logramos participar en dos eventos.

Estuve checando bastante y en repetidas ocasiones el álbum Transfiguración que tienen disponible para compra en Bandcamp y el cual fue dado a conocer el año pasado, en el 2019. Sin lugar a dudas, el opening como la apuesta que ustedes brindan de incluir sonidos ancestrales como vientos andinos es algo que no había visto, personalmente. Con la opinión de ustedes y la experiencia que han tenido, ¿cómo creen que ha resultado esta combinación o inclusión de sonidos totalmente ajenos al género del death metal? ¿creen que esto será una disyuntiva para sus actuales o futuros oyentes?

Juan: Yo pienso que incluso para nosotros hacer parte de un proyecto así es una fase de aprendizaje, de conocer muchos trasfondos culturales y también musicales que dentro del género no se ven. Es un plus. Pero más allá de ser la banda rara, de ser la banda diferente en muchos aspectos: es dejar un concepto muy global sobre reivindicación y rescate del folclor musical -e incluso, a través del performance- sin que se vuelva un asunto de burla; que realmente tenga un significado con bastante peso, que las personas nos escuchen y digan: «esta gente sí sabe de lo que está hablando, no está tomando algo para parecer ser diferente».

Se ha visto muchísima aceptación de otras bandas que hacen géneros totalmente diferentes. ¿Si alguna vez he recibido alguna crítica punitiva o mala? No, todo lo contrario: he obtenido ciertas orientaciones y comentarios por parte de personas que saben de música donde dicen que la idea es bastante interesante pero que faltan algunas cosas para terminar de pulirla. Pero en sí el concepto es bastante llamativo.

Danilo: Afortunadamente ya existían algunos precedentes en la música, en bandas colombianas que hacían o intentaban realizar algo muy similar, entonces cuando las personas empezaron a escuchar nuestro EP, no les parecía tan extraño; en cambio, se recibía de una buena e interesante manera. Cabe mencionar que este EP no sólo fue bien recibido por el lado musical sino por el lado conceptual desarrollado puesto que hay algo muy atractivo en esta banda -siendo esta una de las razones por cuales me quise vincular al proyecto- y es que la canción The Only Battle -el sencillo del EP- incursiona en recuperar el idioma muisca -a pesar de que el intermedio está en inglés-. Emplear la lengua nativa colombiana desarrolla un acercamiento como atractivo por las personas.

Sin embargo, no queremos casarnos con la idea de que Zaja Takbi sea la banda que siempre incluye vientos en las fracciones de death metal, sino empezar a explorar con muchísimas cosas. En este nuevo giro que tendrá la banda, nos iremos comprometiendo con los ritmos: los ritmos que son derivados del death metal melódico con los ritmos que son muy característicos de la música colombiana, por ejemplo.

Andrés: La idea es poder plasmar en música lo que queremos transmitir, que no es nada más que una visión bastante reflexiva y cuestionada sobre la apropiación de la identidad colombiana que es algo que vemos como una debilidad social. Sin embargo, es algo que se puede lograr recordando nuevamente toda esa música colombiana que nos enseñaron cuando pequeños, que escuchamos a nuestros padres cantar o a nuestros abuelos; todos estos ritmos de antaño, toda esa música de cuerda andina colombiana puesto que la diversidad del folclor colombiano que es bastante amplio. Y por supuesto, ese rescate de las lenguas antiguas, tradicionales y nativas que se han extinguido; y que algunas,  actualmente, están en una reconstrucción, aproximación y acercamiento como es la lengua muisca, que nos puede engranar y perfilar esta misión quijotezca que queremos emitir.

La trayectoria que tienen como banda es bastante corta pero de un gran trabajo detrás para lograr haber puesto al público un primer EP. ¿Cuáles son las proyecciones individuales o colectivas que tienen tan pronto se haya vencido este espacio de aislamiento? ¿Cómo han influenciado en los proyectos que tenía o tienen como banda (si les ha tocado aplazar, si han podido construir más ideas, etc)?

Danilo: Nosotros veníamos trabajando de manera activa durante todo el 2019 y tuvimos la oportunidad de tocar en varios lugares a lo largo del año. Posteriormente, la banda entró en receso y después de este intervalo de tiempo por el que pasamos, llegó la época de la cuarentena que estamos viviendo. Yo creo que en ese momento todos nos vinimos a replantear la idea y curiosamente a los tres se nos vino a la cabeza la misma pregunta: «¿cómo darle un nuevo respiro a Zaja Takbi? ¿cómo poder rescatar lo que se había hecho y seguir continuando con la línea de trabajo que llevábamos?».

No podemos decir que directamente la cuarentena nos haya afectado demasiado porque la banda había quedado precisamente en un descanso. Al contrario, la cuarentena nos benefició mucho porque nos permitió darnos cuenta que nos hacía falta la banda y su importancia de Zaja Takbi para cada uno de nosotros, y empezar a pensar qué podríamos hacer para sacarle más jugo a esta idea. Este tiempo de emergencia sanitaria también nos brindó el tiempo para empezar a construir y trabajar en unas nuevas maquetas, con la finalidad de plantearnos una nueva idea u orientación que tomará la banda.

A nivel personal, yo sigo con mis proyectos personales paralelos y aprovechando este tiempo de «vacaciones» para poder avanzar en cada uno de estos proyectos.

Juan: Lo que menciona Danilo, nos dio la melancolía de que teníamos algo bueno y luego comenzó a perder ese impulso que llevaba. Cuando entramos a esa etapa de reflexión, dijimos: «Vale mucho la pena seguir trabajando por lo que se ha hecho», y ese respiro fue bueno para ello. Creo todos estamos enfocados en esa parte creativa de reforzar y complementar la idea que tenemos. Afortunadamente la formación actual que tiene la banda, a pesar de que no somos lo más expertos, tenemos la formación para poder seguir generando las ideas.

Personalmente, yo sigo estudiando mi carrera profesional en música, hemos hablado también de empezar nuestras propias producciones y de presentárselas a personas de la mejor manera para que nos puedan impulsar o dar a conocer. Las ideas alrededor son más o menos construir un full álbum, uno que otro vídeo y por supuesto, algo de mercancía oficial para que nos solvente los diferentes gastos o inversiones que se nos puedan presentar: todo lo que una banda tiene que trabajar para irse dando a conocer poco a poco.

Danilo: Sí, como banda, la meta más próxima que tenemos ahora es conseguir los fondos para poder sacar algunas copias físicas del EP. A pesar de que el EP esté disponible en Bandcamp y que las personas pueden aportar por este medio cualquier valor monetario, todavía hay muchas personas que les interesa ese mercado físico de la música.

A lo largo del álbum me encuentro con una alternancia entre lenguas nativas y fragmentos en inglés. Reconozco de primera mano que no es fácil enunciar muchas de las palabras nativas (por ejemplo, yo no puedo pronunciar la palabra de la canción que les menciono que me gusta). ¿Cómo ustedes han aprendido a hacerlo? ¿Qué retos ha significado esto?

Juan: Como comentaba Andrés, él ha tenido un acercamiento a las comunidades indígenas. De hecho, el nombre de la banda es basado en la lengua kogui, derivada de la comunidad indígena en la cual Andrés ha tenido su acercamiento y experiencia. Y con respecto al manejo que se le ha dado a la lengua en las canciones, ha sido por el apoyo de un colega de Andrés, quien ha rescatado la lengua muisca. Este colega es quien nos ha ayudado con traducciones y demás soportes en los cuales me pueda ayudar como por ejemplo algunas notas de voz vía Whatsapp donde me corrige las palabras la pronunciación y también algunos mensajes donde me hace la respectiva corrección en términos de escritura.

Todo esto demuestra que es un proyecto bastante pedagógico y esto te compromete en todos los aspectos porque a parte de que tienes que dar tus mejores aportes como músico e interprete, también tienes que estar dispuesto en seguir aprendiendo y mejorando en varias cosas. Por eso mismo el concepto de la banda: a pesar de que para los oídos suena bastante bien y diferente, el fundamento es totalmente diferente.

Andrés: Efectivamente, estoy de acuerdo con lo que dice Juan, es un trabajo que representa y te exige un doble esfuerzo porque tienes que estar muy pendiente de lo que todo está pasando con esta cuestión de identidad que se ha venido consolidando, afortunadamente, tanto aquí en Bogotá como en todo el país porque hoy por hoy, las comunidades indígenas de todo Colombia se han hecho sentir más; y se han abierto de tal manera que cualquier persona pueda tener una interacción o un acercamiento para generar un intercambio.

Eso es lo que ha permitido que nosotros podamos entrar a conocer estas lenguas, a tener una aproximación como mi colega como lingüista lo ha tenido; y creo que estamos aportando, integrando y contribuyendo a que esta labor de este colega lingüista también se engrane con muchas otras personas que trabajan por estas lenguas nativas que prácticamente son extintas dentro del país puesto que sólo hay más de 37 lenguajes vigentes en Colombia.

Proyectos como este ayuda a que muchas personas en su labor como lingüistas y quienes quieran seguir acercándose porque quieren aprender, se logren consolidar puentes de comunicación como identificación.

Danilo: Como te venía comentando, el uso del lenguaje muisca fue una de las cosas que más me motivó a pertenecer en la banda porque yo siento que muchos géneros en el metal se han consolidado por el idioma en que son cantados y particularmente esos géneros si son cantados en otros idiomas, pierden su magia. Un ejemplo pueden ser lo que sucede con el black metal francés, en el cual siento que el Francés le da un sello bastante característico y que hace más sencilla la identificación de las bandas. Este mismo fenómeno ocurre con muchas bandas del género depressive black metal.

Pero volviendo al caso con Zaja Takbi, que muchas de sus canciones sean cantadas en lengua muisca, le da un timbre único que podría ayudar a que sea más fácil de consolidar o determinar un género, un estilo o una escena muy particular. Esto me parece que es una de las partes más valiosas de la banda y foco para incentivar a las personas de que sigan aprendiendo sobre el idioma, exactamente como se aprendería Alemán o Inglés.

Bueno, para ir cerrando y agradeciéndoles para aceptar mi invitación, ¿cuál sería la nueva orientación que tendrá Zaja Takbi? Teniendo en cuenta que ustedes pierden a dos de sus integrante de su banda.

Danilo: Como tu lo venías diciendo, estas son épocas de reinventarse y este será nuestro en reto en este momento, y debo decir que es bastante difícil porque la alineación que teníamos nos permitía usar mucho ese recurso de los vientos y cualquier otro instrumento fuera de lo convencional que podría emplearse pero siempre dependíamos de Andrés. La idea de comenzar y de abrir nuevamente el proyecto desde el inicio, nace porque queríamos que Andrés tuviese un papel más presente dentro de la banda.

Al pensar en todo eso y en las posibilidades, vinimos a darnos cuenta, en una conversación con Juan, en que debemos enfocar el proyecto más al estudio y a la producción, aprovechando todas estas herramientas virtuales para darnos a conocer. Y teniendo en cuenta esto, hemos dejado en un segundo plano todo lo relacionado con las presentaciones en vivo: salir a tocar, asistir a festivales e incluso, poner nuestro show en Rock al Parque. Ahora queremos enfocarnos en querer crear y en experimentar, en meternos en una habitación y ponernos a tocar para ver qué logramos obtener. Debido a que ahora sólo somos tres personas dentro de la banda, se nos facilitará muchísimo la idea de creación porque siempre es más sencillo coordinar entre nosotros tres que coordinar trabajos entre cinco, porque siempre van a existir atropellos cuando son varias personas y cuando la tarea de una de ella depende de la otra persona.

Pero en términos generales queremos sentarnos a experimentar. No queremos dejar de lado esta inclusión de instrumentos de viento como folclóricos colombianos que ya veníamos haciendo, por ende, esta nueva orientación de la banda seguirá tomando varias bases de este producto musical pero también abarcando nuevos horizontes. Horizontes que también incluyan a todos los miembros de la banda en actividades como tareas de igual importancia. Y quien sabe, de pronto en medio del camino se nos brinde la oportunidad de explorar con otras lenguas nativas colombianas.

Andrés: Hay algo en lo que yo personalmente siempre he sido muy insistente con mis compañeros y con las personas con las cuales he podido compartir este tipo de proyectos a partir de la discusión -que hacen parte de la construcción de estas iniciativas-; y tiene que ver que como músicos, intérpretes o folcloristas, caemos en una moda y un entretenimiento, donde sólo las personas recurren a verte porque les brindas una distracción por medio de tu puesta en escena. Y porque esto también nos ha pasado en varios de nuestros previos eventos donde terminamos de tocar y los asistentes ni siquiera te brindan un aplauso porque están tan anonadados con el show.

Finalmente, esta fusión de elementos folclóricos con partes propias del metal, nos ha demando de varias métricas ingenieriles para darle unos buenos contrastes auditivos. Pero el resultado es justamente lo que evoca en ti como oyente a raíz de una mezcla de sonidos que no sabes si te dan ganas de querer bailar, de cantar, de escuchar o de ponerte a cabecear; pero finalmente te va a inquietar y esto te va a querer llevar a seguir indagando, a seguir preguntando, a contactarnos o a buscar por tu propia cuenta haciendo uso de las herramientas. Porque como músicos siempre estamos en contaste búsqueda de persona que no sólo se conforman con lo que ven o escuchan.

Juan: De tanto tocar, de tanto escuchar y de tanto analizar toda la propuesta musical alrededor de la banda, que como habíamos dicho en el principio nace por idea propia de Andrés, mientras que Danilo y yo tuvimos que acoplarnos a entender ciertas cosas, nos ha servido mucho para saber que hay muchas cosas dentro del EP que para el oyente son llamativas y suenan bien; pero para nosotros, al hacer un análisis mucho más profundo y detallado, nos dimos cuenta que tal vez podría haber sido mucho mejor. Entonces, estas nuevas estructuras que vienen para la banda nos van a seguir demandando de tiempo y de compromiso, pero finalmente el resultado será de mayor calidad y de muchísima creatividad.


Estamos en tiempos de reinventarnos y bienvenidas siempre sean todas las ideas como decisiones que nos puedan beneficiar colectiva e individualmente. Cierro el día de hoy agradeciéndole a Danilo, Juan y Andrés por haber aceptado mi invitación un lluvioso domingo de hacerles estas pequeña entrevista que seguramente reflexionará muchísimo sobre la banda y el vínculo que tienen como amigos. No olviden seguir a Zaja Takbi en sus redes sociales de Facebook e Instagram donde pueden estar pendientes de este nuevo rumbo que tomará la banda, de sus lanzamientos y presentaciones, y como siempre lo digo, ¡apoyen a sus bandas locales! 

Escucha a Zaja Takbi en Bandcamp y YouTube.

La banda les quiere regalar el vídeo oficial de Only The Blatte que contiene las letras de la canción. Y por supuesto, unas imágenes visuales bastante bellas, ¡disfrútenlo!

SONOGRAFÍAS COLOMBIANAS (1)

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