Goo de Sonic Youth y la generación X

Por: Katherine Gerena

Si los noventas pudiesen resumirse en un par de bandas, serían las mismas que estuvieron presentes en el episodio 152 de Los Simpson: The Smashing Pumpkins, Sonic Youth y Cypress Hill. La música noventera marcó por completo las vidas de aquellos jóvenes quienes disfrutaron de esta década: la Generación X.

Hablar de música de los noventas resulta bastante conflictivo y a veces, melancólico; ciertos aficionados a la música mencionan que fue la última década la cual vio el boom musical estallar como nunca se había visto antes -opinión la cual refuto varias veces, personalmente-. Homero creía que el rock había alcanzado su perfección en el 74′ y se encontró bastante desorientado al no comprender sobre la música de los 90’s.

El capítulo Homerpalooza fue una alegoría al Lollapalooza, uno de los festivales musicales más grandes concebido en el ’97 y que en la actualidad tiene diferentes versiones a nivel de mundial y en países latinoamericanos como Argentina, Chile y Brasil -Colombia por poco tuvo la oportunidad-. El fenómeno Lollapalooza creció como una generación al criar y tener presente jóvenes quienes lograron disfrutar la presentación grandes estrellas y bandas en ascenso como lo era Sonic Youth.

Thurston Moore, Kim Gordon, Steve Shelley, Mark Ibold, Lee Ranaldo hicieron de Sonic Youth la banda que conocemos en la actualidad y la idea de cómo sonaría la música en los 90’s. A pesar de que Sonic Youth había nacido en el ’81 en la famosa ciudad de Nueva York, sus atributos musicales siempre estuvieron ligados con la esencia de la década noventera que los propios años que les vio nacer.

Su constante avance y búsqueda, también como su entrada a una nueva década que trajo consigo avances políticos y sociales, influyó para que la banda neoyorkina buscara un nuevo sello discográfico. Después de que anunciaran Daydream Nation, un álbum que para muchos fanáticos lo consideran joya indispensable y obra prima de Sonic Youth, encontraron nuevamente su camino y orientación ‘mainstream’ que tanto buscaban: Goo tenía todo lo que Moore y Gordon habían querido buscar.

Nuevas texturas, tonos, altos, bajos y atmósferas, construyeron y re-orientaron el género musical más característico de la década: noise. Una mezcla de sonidos ásperos, rugosos, ásperos, áridos, disonante, altonalidades, distorsiones bastante bruscas, agresivas, fuertes; un sin fin de adjetivos que nos lograrían destemplar los dientes y los tímpanos: eso era Sonic Youth. El noise rock se había conocido desde periodos anteriores pero nunca había tenido un éxito e hito comercial como el que había logrado este grupo de Nueva York y todas las bandas en los 90’s.

Ante este innovador fenómeno musical, Goo se convirtió en uno de los álbumes mejores logrados de Sonic Youth para la época. Los sonidos que alguna vez estuvieron presentes en discos como Evol, Daydream Nation, Sister o Bad Moon Rising, habían cambiado de dirección y este nuevo giro logró estar presente hasta en su siguiente álbum de estudio: Dirt.

El legado de Goo y Sonic Youth siguió estando tan inminente en los noventas que lograron modelar el un género en ascenso: el grunge, de bastante importancia dentro de la década. A pesar del desafortunado evento de divorcio entre Gordon y Moore, y por supuesto, la disolución definitiva de la banda: la leyenda musical detrás de Sonic Youth, Thurston Moore y Kim Gordon, tanto musical y técnicamente, son memorias que atraviesan un aspecto y sentido más que terrenal.

Alternando sonidos y voces que van a lo largo del disco, combinan diferentes tonos para darle un ambiente totalmente sucio y brusco a Sonic Youth. El Goo también tuvo diferentes contribuciones musicales como la de Chuck D, DJ y miembro del grupo de rap Public Enemy en la canción de Kool Thing; y se ganó una grandiosa fama por ser una de las portadas más distintivas y populares de la década: consiste de ilustración elaborada por Raymond Pettibon, tomando como referencia una fotografía de Maureen Hindley y David Smith, testigos claves de los Moors Murders o ‘asesinatos de los páramos’, que tuvieron lugar en Mánchester, Inglaterra, alrededos de los 60’s.

En la actualidad seguimos disfrutando tanto de lo que había sido Sonic Youth detrás de Goo con canciones como Kool Thing, Dirty Boots, My Friend Goo, Disappear, Mote; tal y como lo seguimos haciendo con ese capítulo de Homerpalooza. Para el 2005 este disco tuvo una re-edición mucho más extendida de 2 horas de música con versiones demos y en vivos totalmente desconocidos para hacer un total de 4 LPs. Goo fue la piedra angular de los años noventas y de esta, partió absolutamente todo.

¡Celebremos estos 30 años que cumplen hoy el disco que cambió la época!

También te puede interesar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: