Sonografías colombianas | No soy único en el mundo

Por: Katherine Gerena

único, ca. Del lat, unĭcus. 1. adj. Solo y sin otro de su especie. 2. adj. singular (II extraordinario, excelente). 3. adj. Dicho de un hijo: Que carece de hermanos.

En esta segunda edición para Sonografías Colombianas me contactó uno de los chicos de una banda que la verdad no había escuchado sino hasta el momento del primer diálogo. Esta banda invitada el día de hoy se llama No soy único en este mundo y a pesar de que en la mayoría de sus redes sociales mencionan que no saben qué género tocan, finalmente aceptaron que son un proyecto experimental -debo aceptar que esto fue una de las cosas que más me causó curiosidad-.

No soy único en este mundo nace a inicios del 2018 en la ciudad de Bogotá tras el sueño de una noche que se vino a solidificar en una conversación real y un opción/botón de «crear grupo nuevo» que existe en esta aplicación de mensajería instantánea llamada Whatsapp. Hasta la fecha, la banda está constituida por David Páez (guitarra eléctrica y efectos), Juan Pablo Barreto (guitarra eléctrica y efectos), Mateo Rodríguez Llamas (bajo y efectos) y Sergio Rodríguez Lopera (batería y percusión).

Sonografías Colombianas es una apuesta personal que nace desde Colombia con la finalidad de visibilizar diferentes grupos, bandas, ideas, movimientos en torno a la música nacional. Este es un espacio siempre abierto para todos ustedes.

Empezamos esta segunda versión dándole la bienvenida a todos los que nos leen y a los chicos tras No soy único en este mundo.


Sin duda alguna, la trayectoria de ustedes como banda es bastante reciente, ¿cuáles son esas canciones fundamentales -casi como que cualquier persona debe escuchar- para una cita a ciegas con No soy único en este mundo?

Sergio: Resulta un poco injusto escoger sólo algunas porque nuestra discografía completa es de menos de una hora. Pero para efectos de responder: “Simple encuentro perdido en el mar”, porque fue nuestro primer sencillo y es la única canción por ahora que tiene vídeo oficial; “Soy inmortal hasta que se demuestre lo contrario”, porque es la que más ha dado vueltas por redes y es la mejor grabada del EP; y “A este paso, el suicidio”, porque estamos casi seguros de que es la favorita de la gente en vivo.

David: A mi parecer, si bien solo tenemos 6 canciones, diría que depende: si eres de los que tienen oídos sensibles a las duraciones de canciones y eso, diría “La serpiente del mundo” y “Simple encuentro perdido en el mar”; por otra parte, si eres de los que goza adentrarte en un leitmotiv por buen tiempo, “Soy inmortal hasta que se demuestre lo contrario” y “Para tener un columpio solo basta con colgarse de un árbol.”

Mateo: No sabría decir con precisión si hay algo así como canciones fundamentales que se deban escuchar de la banda. Pero si tuviésemos que condensar ese “todo” que nos hace ser quienes somos, yo diría que: “A este paso, el suicidio”, “Soy inmortal hasta que se demuestre lo contrario” y “Para tener un columpio sólo basta con colgarse de un árbol” servirían como un buen acercamiento a la idea de lo que queremos hacer y entregar.

Juan Pablo: Teniendo en cuenta que nuestro repertorio, hablando del número de canciones, no es muy amplio, contrario a la duración de estas, se vuelve una tarea muy complicada definir una o dos que resuman lo que somos como banda ya que cada una cuenta con un retazo de lo que somos como músicos e incluso como personas que tienen la necesidad de expresar algo que, en ocasiones ni siquiera sabemos, está ahí. Sin embargo, si se trata de un primer encuentro en el que se quiere “entender” un poco de lo que somos como banda diría que entre «A este paso, el suicidio» y «Soy inmortal hasta que se demuestre lo contrario» se reúne algo de aquello que suelen denominar como “la esencia”; se trata de canciones en las que se lleva un camino tambaleante entre la calma, que esconde desesperación en su interior, y la rabia y energía que exigen ser liberadas.

El género musical es un tema controversial en los últimos días (también el género social). Algunos “analistas” (o debería decirlo, personas con acceso a Internet) han mencionado que los géneros están próximos a caducar y cuando observamos las redes sociales de No soy único en este mundo, nos encontramos con una frase bastante corta y contundente: “No sabemos qué género tocamos”, ¿qué opinan ustedes frente a esto?

Juan Pablo: Recuerdo que los primeros meses que estuvimos juntos, al final de cada ensayo, solía llegar la discusión sobre qué género tocamos o a qué género debíamos aferrarnos, probablemente por el afán de encontrarle una identidad a ese hijo que estábamos creando, y es que creo que esa es una de las principales razones por las que en muchos círculos sociales se ha vuelto tan importante, desde hace muchísimos años, el hecho de determinar un género; este brinda características, permite encasillar algo y reconocerlo, hace que algo se vuelva más familiar permitiendo que, rápidamente, desaparezca ese “miedo” a lo desconocido. No obstante, después de varias conversaciones al respecto dejamos que el tema desapareciera en el aire porqué, a medida que avanzábamos en el proceso compositivo de las canciones, nos dábamos cuenta que cada una de ellas estaban en lugares distintos, no se podían develar en una sola palabra y este es uno de los factores por los que creo que nuestras canciones han logrado trascender características como la sonoridad o las estructuras y se han podido llevar a un plano más rico y sensible desde el ámbito personal, ya que cada canción cuenta con la narración de cuatro personas que ven, escuchan y conciben la música de formas distintas.

Sergio: Lo del género es un tema que, con el tiempo, nos resultó indiferente. Desde la pretensión de “no encerrarnos” hasta genuinamente no saber cómo catalogar lo que tocamos, esa frase la pensamos para no caer en la ingenuidad de considerarnos a nosotros mismos como miembros de una única fuente musical; queremos aprovechar que todos tenemos una formación musical diferente y buscamos concretar todas esas influencias en algo que nos guste y con lo que nos sintamos cómodos, independiente de cómo se le etiquete.

Mateo: El tema de discusión diario de nosotros. La verdad es que todos en esta banda venimos de trasfondos distintos. Ya sea el lugar de nacimiento, creencias y/o cultura, todos aquí tenemos nuestro punto de vista y ese “algo” que ofrecerle a esta banda. Podría decir que todos aquí partimos con una idea de música a hacer, pero, en el camino, esta vendría cambiando y mutando en lo que sea que estemos haciendo ahora. Acá lo que componemos es por sentimiento, por química, por función. El resultado final es la amalgama de todo lo que somos, lo que escuchamos y lo que, seguramente, escucharemos. Se le dé nombre al final, o no.

David: Algo que me gustó mucho oír en una de las presentaciones fue el hecho de que el nombre no concuerda con la primera expectativa de la banda, y es en parte cierto, cuando tu lees el nombre probablemente tu expectativa es que sea una banda triste, emo, con canciones super breves y concisas en torno a los sentimientos y con letras inclinadas a la catarsis de estos. Cuando nos ves en vivo te das cuenta de que es una banda instrumental, de canciones largas, sin cantante, que no usa palabras sino expresiones corporales marcadas que cambian esa perspectiva generada por una expectativa de género a partir del nombre. El hecho de decir que “no sabemos que genero tocamos” es en parte, porque definitivamente pensamos eso, sino que, a su vez, son tantas las diversas formas de expresarnos, de trasfondos musicales completamente distintos, que el genero queda demasiado tachado de la ecuación.

Nos enteramos hace muy poco que participaron de un gira nacional, estuvieron al menos unas 3 ciudades diferentes. ¿Cuáles aprendizajes, retos y experiencias deja el haber realizado algo como esto?

Mateo: Llamarlo gira nacional me causa gracia, porque no fue un viaje extenso. Hemos estado poco tiempo en Ibagué, Pereira, Manizales y en Bogotá (ciudad donde nace la banda), pero esto no significa que no nos haya marcado el tiempo que pasamos por estas. Diría yo que, más que la experiencia de los toques fue lo aprendido como amigos y familia. La convivencia: el conocernos los unos a los otros. Saber que hay que trabajar en esto y en el amor que le tenemos a este grupo; el querer proyectar esas ideas loquísimas que nos hacemos en la cabeza, pues, sí, sirvió como un detonante en esta “experiencia de carretera” que nos dieron nuestros pasos por las ciudades anteriormente mencionadas.

Si bien nuestra confianza como banda se alimentó de estas exposiciones al exterior de la capital, nos quedamos con más retos que cualquier otra cosa. Aquí, como dice Sergio, “pero la lección más valiosa fue siempre tener la cabeza en que todos los días había que seguir trabajando para crecer más y más”.

Sergio: Bueno, lo más cercano a una gira con tres ciudades sería el año pasado más que nuestro viaje de este año. Tuvimos un concierto relámpago en Bogotá el 16 de marzo y luego fue Pereira el 30 de marzo, Manizales al día siguiente e Ibagué el 12 de abril, como para decir “cuatro ciudades en menos de un mes”. Pero, más que una gira nacional, lo vimos como nuestros primeros viajes como banda y la posibilidad de darnos a conocer teniendo apenas tres conciertos antes de esas fechas.

Ese último detalle nos dio una confianza brutal, por ser una banda así de joven, y siempre vimos todo con ojos muy positivos: todo lo que viniera de esos viajes iba a ser bueno. Empezamos cumpliendo metas que suelen tardar muchísimo más tiempo y eso nos motivó a hacer muchísimas más cosas. Aprovechamos para entablar amistades y generar público, pero la lección más valiosa fue siempre tener la cabeza en que todos los días había que seguir trabajando para crecer más y más.

Juan Pablo: De los tantos aprendizajes que nos dejó el haber tenido la oportunidad de tocar en ciudades tan lejanas a nuestro hogar, me parece que es de destacar la importancia, y lo esencial que puede llegar a ser, la autogestión y la creación de comunidad al momento de organizar, planear y, sobre todo, llevar a cabo este tipo de acciones que normalmente se quedan en conversaciones volátiles que no van a ningún lugar. El hecho de encontrar diferentes grupos de personas con los que se comparten formas de pensar, pensamientos, sueños y pasiones es una muy buena oportunidad para propiciar algo más que unas cuantas charlas agradables y apuntar a la creación de redes enfocadas en conseguir un bien común con la ayuda de cada uno de sus miembros.

David: ¿Aprendizajes? Uno super claro y marcado ya de cualquier momento que salimos de la ciudad: Todo puede cambiar tus planes, mentalízate de que debes tener un plan B para todo. Uno de los retos importantes es la coordinación, ya que no es solo con una banda, que en principio es difícil la coordinación en ciertos temas, sino que es con mas gente, con mas amigos, ahora son 3 bandas, ahora son los amigos de las otras ciudades, somos una banda super joven, ¿cómo haremos para convocar a la gente?, ¿valdrá la pena?, y ese tipo de cuestionamientos que surgen que hace parte de ser paciente, y responsable con la estrategia a la hora de presentarse en un lugar distinto. ¿Experiencias? Tienen que comer en El Mono en Pereira… y no hablar de fútbol, PARA NADA hablar de fútbol.

En 2019 varios de sus seguidores tuvieron la fortuna de conocer su primer álbum de estudio llamado “No me quitaron todo lo que podían quitarme” y que sin cuestionamiento alguno, ha sido uno de los grandes pasos que han podido tener colectivamente, ¿cuáles son las aspiraciones y ambiciones próximas a conseguir? ¿cómo mantenerse fiel a este objetivo?

David: Mantener la cordura en estos tiempos, como banda y como amigos, diría que es lo primordial. Aprovechar esta experiencia y poder plasmarla a un concepto que ya hemos empezado a moldear para el siguiente trabajo. A su vez, si, hacer sesiones en vivo, en lo posible. Y hacer uno que otro split con amigos nuestros a lo largo de la existencia de la banda.

Sergio: Siempre nos emocionamos haciendo planes: grabar una sesión en vivo, hacer más vídeos oficiales, armar conciertos, sacar más música… Por cómo se ha dado nuestra carrera, siempre apuntamos a cosas más grandes; estamos compartiendo el proyecto y buscando formas de seguir creciendo como banda y tratando de que resuene lo que hacemos. Mientras logramos cumplir esos propósitos materiales, buscamos mantener vigente lo que queremos hacer en la música, así no sea con canciones nuevas, sino cada uno de nosotros como individuo. Eso siempre nos motiva a volver a la banda con más fuerza y ahí poder cumplir nuestros objetivos colectivos.

Mateo: Nosotros seguimos siendo una banda muy pequeña que tiene los ojos abiertos al camino que nos falta por recorrer. Hay deseos latentes, propósitos que no hemos cumplido, objetivos que nos gustaría alcanzar. Sí. Como integrante de este proyecto, deseo que jamás perdamos esa visión desde la pequeñez y la humildad.

Y sí, hay muchas aspiraciones que tenemos. Unas más próximas que otras. Desde sacar nuestro primer trabajo de larga duración, hasta un par de Live Sessions por grabar/planear que no han podido ver la luz del día debido a todo lo ocurrido en este año. Pero esto no nos va a frenar. Entre tanto caos se están cosechando ideas, muchísimas ideas, que ya, a su debido tiempo, se darán a conocer.

Juan Pablo: Probablemente las aspiraciones y ambiciones que tenemos como banda se encuentran dirigidas, en un primer momento, a trascender en diferentes escenarios, nos encantaría participar en más festivales y tocar en nuevos lugares y ciudades. Igualmente, enfocando la pregunta a un ámbito distinto, existen unas ansias enormes por crear nueva música, por enfrentarnos de nuevo al hecho de componer canciones y experimentar mucho más de lo que lo hicimos con el primer EP, creo que es de común acuerdo que cada uno de nosotros siente la necesidad de agrandar el repertorio y de contar más historias por medio de los instrumentos; queremos grabar y conformar un próximo trabajo discográfico que configure esos aprendizajes y sentimientos que han brotado desde el anterior lanzamiento.

Ya para finalizar el día de hoy, chicos, ¿qué consejos puedes dar para una banda D.I.Y., independiente o de nicho para seguir y no morir en el intento? ¿Cuáles son sus step by step para seguir vigentes?

Sergio: Lo primero es no permitir que el tiempo y las circunstancias desplacen el norte. Para dar un ejemplo práctico, nuestro EP pasó por cambios de fecha muchísimas veces, desacuerdos en grabaciones, cuestiones internas… pero aprendimos con esa experiencia que, mientras la motivación esté, lo que se quiere hacer, se puede hacer. Se vuelve casi un deber;

Con todo lo que tenemos en mente, la única forma de mantenerse fiel al objetivo es siendo organizado con las cosas de la banda y todo lo demás que también hace parte de nuestras vidas. Entender prioridades y respetar que los tiempos se corren, a veces por circunstancias más allá de nuestro control. La paciencia es fundamental;

Y mantener la comunicación entre todos, que es básico. Si no se dialoga todo, desde las buenas noticias hasta lo que está incomodando dentro del proyecto, todo se complica. Desde adentro es que las cosas funcionan y si se pierde la relación con quienes están en el proyecto, es muy difícil que las metas se alcancen;

Por último, es importante mantenerse activo en lo personal, como mencionaba en la respuesta anterior, pues eso sirve para reencontrarse con el deseo de seguir creciendo en los proyectos que uno tiene. Nosotros siempre buscamos establecer lazos con personas y bandas que tengan la misma mentalidad de nosotros, para ayudarnos entre todos. Aplica para bandas, colectivos, gestores de eventos, establecimientos, lo que sea.

Mateo: Literal, lo mismo que Sergio. Añadiéndole el hecho que, lo más importante, diría yo es el hecho de no olvidarnos. Sí, a nosotros que, más que banda, somos amigos, somos familia. Ya lo mencioné en la tercera respuesta, pero me permito elaborarla. Este grupo, no funciona sin ninguno de los otros. Dicho esto, siempre será necesario la comunicación, la honestidad y claridad entre cada miembro de esta idea. Nos veo a cada uno como irremplazables, como únicos, así nos contradiga nuestro propio nombre. Necesitamos siempre dar nuestro 101%. Si uno falla, todos fallamos. Si uno no está, ninguno está.

En pocas palabras: más que una banda, más que un negocio, más que lo que sea, siempre se fueron amigos antes de ello. Que nada, ni nadie les nuble esto. Eso es todo.

David: Primero, el amor que cada uno debe de aportar no sólo al proyecto sino a sus compañeros en principio, es algo vital y si se debilita esto, es mejor comentarlo a que luego se dañe algo tan bello por algo que, si bien no es una bobada, es un evento desafortunado. Mantener planes de respaldo para todo: salidas, toques, mercancía, absolutamente todo. Como dicen mis amigos: ser pacientes, no actuar sin meditar la situación. Y hacer pequeños aportes al proyecto: ideas, objetivos, todo de manera sustancial y correcta. Y grabar todo, absolutamente todo, siempre uno encuentra material que puede servir para el proyecto, o para recordar buenos momentos con gente que enserio amas de corazón y que alegraste enserio compartir ese momento vergonzoso contigo.

Juan Pablo: Algo fundamental a tener en cuenta es que… Marica, no sé.

De parte de Nsúeem, agradercerle a Katherine y a Portico MX por darnos el espacio para compartir pensamientos con más gente.


Cierro el día de hoy agradeciéndole a David, Juan Pablo, Mateo y Sergio por el tiempo invertido en contestar estas preguntas y por supuesto, haber compartido este poco de intimidad musical que nos conecta entre productores y oyentes. No olviden seguir a No soy único en el mundo en sus redes sociales de Facebook, Twitter e Instagram donde pueden estar atentos de todo lo que pase con la banda, y como siempre lo digo, ¡apoyen a sus bandas locales! 

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