No mosh, no crowdsurfing: expertos recomiendan

Por: Katherine Gerena

Las diferentes noticias sobre la cancelación de algunos eventos como fechas pospuestas de otros conciertos y festivales que demandan una gran cantidad de participantes, han sido el pan con el cual nos sentamos a la mesa a desayunar cada día. El 2020, la distancia social y el SARS-CoV-19 que da el COVID-19, han cambiado temporalmente el futuro de todos espectáculos de música en vivo.

Aquí yacen todos nuestros planes y motivaciones cuando de conciertos se trate, toda la euforia colectiva, los cuerpos de las demás personas rosándose con los nuestros, los gritos, la historia, la energía, las primeras filas; todo ha cambiado y tomado una nueva dirección de virtualidad y los espectáculos reales no volverán sino hasta el 2021

Y como lo hemos observado, el retornar la interacción con varias de las cosas que solíamos hacer antes de ingresar a la cuarentena, requiere una serie de pasos y procesos que debemos tener en cuenta. Estos principios de bioseguridad también han sido aplicados a eventos de magnitudes exorbitantes, sus participantes y empleados del lugar; así lo demuestra una guía de seguridad elaborada por Event Safety Alliance que incluye una prohibición temporal del mosh y crowdsurfing. Así es, amigos, ¿no podría el 2020 ponerse más triste?

Event Safety Alliance (ESA) es una organización sin ánimos de lucro dedicada a promover la seguridad de la vida primero en todos los procesos y fases de producción y ejecución de eventos. ESA creó esta guía, llamada The Eventy Safety Alliance Reopening Guide, para ayudar a aquellos los lugares que desean reabrir en algún momento, lo hagan de manera segura. Este documento fue construido con ayuda de más de 400 promotores y proveedores a nivel mundial, empleados de Ticketmaster y otras empresas que ayudan en la administración, operación, logística de admisión y permanencia general de las personas. 

Con 29 páginas, el estudio sugiere diferentes prácticas reguladoras como las ya conocidas a nivel global: desinfección y lavado de manos, distanciamiento social, el cuidado de la salud de los empleados; así como regulaciones inesperadas pero lógicas como la medición de los tiempos de entrada de las personas, la cantidad de asistentes, la compra de mercancía oficial de las bandas sin tener contacto, los turnos en los baños, hasta la prohibición completa del moshing y el crowdsurfing debido a que son violaciones del distanciamiento social.

Lee el estudio completo AQUÍ.

También te puede interesar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: