A 3 años de la ‘fiesta del fin del mundo’

Por: Jesús Velázquez

El mundo se paralizó hace 3 años: Gorillaz volvió tras SIETE años de ausencia. El Plastic Beach, con su sonido refinado y orquestal, no fue lo esperado. Terminó por no convencer y, sobre todo, llevarlos a un cúmulo del fracaso. Tiene su magia, pero no fue la llama que esperaban (te invitamos a leer la reseña de aniversario en el siguiente enlace, cuando termines este texto, claro). En 2017 llegaría el polémico HUMANZ

Siete años de espera no se dicen fáciles, aunque aún escuchábamos a Albarn, en el regreso de Blur por ejemplo, pero Gorillaz rápidamente se empolvaba. The Fall, aquel disco compuesto por Damon Albarn a nombre de Gorillaz termina por ser rezagado, hasta menospreciado. Humanz llegó en un punto culminante para el mundo: las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Trump Hilary Clinton se jugaban el destino de un país con grandeza de conquistador. Desde la trinchera británica, Gorillaz observaba el triunfo de Trump, con desdén estrenaron Hallelujah Money junto Benjamin Clementine.

El resultado: ¿un fracaso?

La reinvención de Gorillaz disco tras disco es indudable. Hallelujah Money era experimental y con una carga política nunca antes vista. No hay que poseer grandes conocimientos para notar que es un paralelismo a la campaña del republicano y actual presidente de EE.UU. No gustó, pero Gorillaz presentaba sus primeros latidos tras el nuevo compás y división del mundo. Bailaban a través de un muro.

Eventualmente, se irían revelando las canciones que orientan al disco: Saturnz Barz junto a PopcaanAndromeda Strobelite. La selección estaba clara encaminada a responder al interés y derroche comercial que sería regresar a Gorillaz. Dentro del tracklist, Let Me Out Ascension brillan por la crudeza de temas raciales. Vince Staples y Pusha T refrescaron las propuestas de hip-hop. Estas presencias, a su vez, diluyeron la presencia de Gorillaz, al dejar de lado las canciones íntegramente cantadas por 2D. 

Humanz puede pecar de diversas cuestiones, como parecer un disco de bases para otros artistas, pero el principal error de este disco es su duración. Estamos hablando de un disco cuya duración supera la hora y cuenta con 26 tracks. Los interludios más allá de abonar a un análisis narratológico, solo entorpecen la experiencia al oírlo. Visto desde fuera, Humanz parece una conjunción de canciones que no termina por ser compatibles una con otra.

El regreso de Gorillaz en Humanz también significó la perdida de la sutileza al componer y al integrar temáticas metadisco. La elegancia de hablar de temas controversiales como las leyes de armas en Kids with Guns o las guerras en Medio Oriente en Dirty Harry, fueron sustituidos por un discurso obvio, tosco.

La densidad y el atascamiento es librada por Gorillaz por el propio hype del retorno de una banda que marcó la historia. A su vez, mejores técnicas de animación no significaron el abonar al universo de los personajes animados que, nadie puede negar, es un plus para todos los fans.

Humanz cumple 3 años, solo el tiempo se encargará de darle el puesto que se le debe dar. Si envejecerá bien solo depende de los fans y de los futuros proyectos.

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