Blurred Lines: la gran vergüenza de Robin Thicke y Pharrell Williams

Por: Jesús Velázquez

La carrera de Robin Thicke no era del todo relevante hasta el 2013. Para propios y extraños, Blurred Lines conquistó las emisoras de radio y medios digitales el 26 de marzo de 2013. En ocasiones la industria musical coloca en la cúspide a canciones sin tener un análisis real de las mismas. Para ser sincero, Blurred Lines suena bien y dentro de la plastificación en el pop comercial es un buen acto rebelde. El problema es la lírica. 

«Si no puedes escuchar lo que estoy tratando de decirte/ Si no puedes leer de la misma página/ Tal vez me estoy quedando sordo/ Tal vez me estoy quedando ciego/ Tal vez estoy perdiendo la cabeza». El verso de Robin Thicke parece retratar precisamente el título de la canción entre dos grandes fenómenos: el consentimiento y el no consentimiento. La violencia machista es reforzada en el pre-coro, de nuevo cantado por Thicke.

«Él estuvo cerca/ Trató de domesticarte, pero tú eres un animal/ Cariño, estás en tu naturaleza/ Déjame liberarte/ […] Por eso te voy a tomar». La canción no sólo se limita a convertir a la mujer en un objeto de satisfacción sexual, misma tesis representada en el videoclip, sino que también fortalece una posesión machista. Y, sí, un track que menciona «el domesticar» sonó y resonó hasta el cansancio en aquel 2013.

Los versos de T.I, uno de los invitados en la canción, tampoco se salvan de ser violentos: «Déjame ser a quien le arrimes ese trasero/ […] Te daré algo suficientemente grande que te partirá el trasero en dos». Al igual, menciona el término «chulo», palabra que figura en las redes de prostitución. La letra se agota sin pena ni gloria, con un constante «I know you want it» que lo que menos nos recuerda es a una situación sexual con base al consentimiento de ambas partes.

Pharrell Williams, uno de los grandes genios de nuestros tiempos, ha sido el único en pronunciarse al respecto (años después). Menciona en sus declaraciones que no entendía la dinámica del vídeo. Al ser cuestionado por fungir como co-autor de la canción, rectificó su vergüenza por participar en el sencillo. Asimismo, enfatizó su descontento en que personas, allá afuera, utilicen estas frases.

La carrera de Thicke volvió a las sombras, donde siempre perteneció. Williams sigue trabajando, tanto en música propia como en el rol de productor. Seguro se lo pensará mejor antes de participar en algo similar. A su vez deja una reflexión importante sobre la funcionalidad de la industria musical, ¿qué tan dispuestos están a jugarse todo con tal de tener un éxito?

Y, claro, el plagio a Marvin Gaye tampoco es tema menor.

También te puede interesar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: