Música feminista: la protesta ante el feminicidio

Por: Daniela Mata, Itzel Gadner, Marlenne Hernández y Naomi Guillén

  • En México 10 mujeres son asesinadas diariamente según el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). En enero 320 mujeres fueron asesinadas de los cuales 14 eran menores de edad. El estado con mayor número de feminicidios en la República es Guanajuato con un 16.5 % del total de la cifra.

A partir de mediados del 2019 el feminismo ha incrementado su impacto en la sociedad debido a las manifestaciones y protestas que se han realizado. Esto ha reflejado un cambio en la perspectiva de las generaciones, de este modo las mujeres hemos roto los esquemas que el machismo y las industrias nos han impuesto. Así construimos enlaces de amor y apoyo, donde las mujeres no somos competencia, no nos odiamos entre nosotras, ni peleamos; sino que todas somos una.

Hablar sobre el feminismo, también es una cuestión de hablar de feminismos; es decir, que de este movimiento social se desprenden distintas ramas que lo caracterizan, es importante reconocer que tienen el mismo propósito: combatir la violencia sistemática ejercida en contra de las mujeres y por condiciones de justicia igualitarias para ambos géneros. Todas las corrientes son respetables unas de otras, y nunca se anteponen entre ellas. Dicho esto, aquí te presentamos algunas de las corrientes:

  • Feminismo de la primer ola

Este feminismo comenzó entre los Siglos XVIII y XIX; se concentró en la búsqueda igualitaria de condiciones de ambos géneros. por ser principalmente liberal; es decir de la participación de las mujeres, ámbitos legales y administrativos (al voto, a adquirir derechos de propiedad y trascender su papel exclusivamente doméstico), además de reclamar la capacidad de las mujeres como sujetos políticos y no ser recluidas únicamente a lo íntimo.

  • Feminismo liberal

El feminismo liberal se desprende en un primer momento de la primera ola; su defensa y crítica se basa en la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres. Todo esto para permitir que la mujer fuera capaz de tomar sus propias decisiones, de poder realizar acciones que eran consideradas “impropias”, en tanto que eran consideradas “débiles” o “menos capaces”. Comenzaron con los cimientos de la teoría sobre que, la explotación de la mujer radicaba en cuestiones socio-políticas y no biológicas, de la reclusión de la mujer al papel doméstico

  • Feminismo socialista

Se distingue por tomar la corriente de crítica de un estado patriarcal, pero no sólo eso, también del sistema capitalista que, además, oprime a las mujeres; se concentra en cómo las relaciones de producción bajo el capitalismo ejercen una presión también sobre las mujeres, que aparte de su condición de mujeres, son obreras explotadas (además de que el trabajo doméstico que estas realizan no se considera como tal y en si, es un tipo de trabajo no-remunerado). Tales condiciones sólo puede ser erradicadas si se disuelve el sistema capitalista para lograr una sociedad igualitaria.

  • Feminismo de la segunda ola

A partir de la segunda mitad del Siglo XIX y principios del XX, en este movimiento se centraron en la reivindicación de cuestiones como la desigualdad, sexualidad, familia, trabajo y el derecho al aborto. Las cuestiones como la toma de conciencia sobre la existencia de un concepto que comenzaba a tomar fuerza: el patriarcado, que es la forma de organización social que se ha encargado de poner en mayor posición de poder al hombre.

  • Feminismo radical

El feminismo radical o feminismo de raíz refiere al feminismo que, como su nombre indica, tiene como propósito develar la causas de opresión y objetivación de la mujer no solo en cuestiones jurídicas si no también, en cuestiones que iban más allá de eso: en la propia vida cotidiana y la normalización del acoso. La reapropiación de la sexualidad, el cuerpo y la seguridad de la mujer son puntos clave, además de combatir el sistema patriarcal de relaciones dominantes en la sociedad.

  • Feminismo de la tercer ola

La tercer ola comienza en los años 90s’ , se ha discutido si esta es la de la actualidad o se rompe con una cuarta ola a partir del 2013. En esta, aparte de retomar cuestiones de olas pasadas también se incluyen visiones sobre incluir a todo tipo de mujeres: musulmanas, negras, latinas y cualquier otro tipo que rompe con la visión de la mujer blanca occidental de clase media que se daba por sentado. Inclusive, y que todavía es cuestión de debate, sobre las mujeres transgénero.

  • Feminismo ecologista

El feminismo ecologista o ecofeminismo se distingue por, además, de incluir cuestiones que tienen que ver con la defensa de cuestiones ambientales y de la naturaleza; problemas como el calentamiento global, la producción en masa, y la explotación de los animales (hembras) como objeto del proceso de producción de capital. Propugnan sobre cómo este último es un gran causante de la destrucción de la naturaleza y sobre la necesidad de la construcción de una sociedad ecológica, descentralizada y la instauración de un matriarcado.

Dentro de los movimientos feministas se han presentado distintos tipos e instrumentos de protesta como las pintas, la música y el baile; que han causado diversos comentarios sobre la forma de denuncia que las mujeres llevamos acabo. Las pintas son un instrumento de protesta que se caracteriza por dejar un recordatorio, una marca que no sea efímera para que todos puedan ver y reconocer la denuncia; además de ser una forma de expresión que se complementa con dibujos y frases que buscan permanecer en la memoria colectiva.

Por otro lado, la música tiene la misma función, está compuesta de frases y letras que declaran la situación actual del mundo y de México. Estas formas de participación incluso pueden fusionarse con el baile. Algunos de estos se han hecho muy significativos en México y otros países como el Himno Feminista Un violador en tu camino. Donde miles de mujeres de todo el mundo se unieron en intervenciones para cantar y bailar esta canción. Que le erizó la piel a muchas de las personas que la escucharon en persona o en algún video. La energía que se transmitió desde cada una de nosotras al cantar el himno feminista podía sentirse en el aire; sentimientos encontrados como enojo, rabia, amor, esperanza, valentía, fuerza y resistencia fueron los elementos que nos convirtieron en una sola.

El uso de la música como elemento de protesta tuvo en todo el mundo un único propósito, visibilizar los feminicidios y luchar por lo que es justo, darle voz a quienes no la tienen, gritar por las que ya no están y generar un cambio para todas. La música es un medio que nos permite alimentar la sed de justicia, con letras de dolor y fastidio que tratan de denunciar un feminicidio que quisieron encubrir, Amandititita compone El buen fin, una canción que habla sobre un feminicidio que aconteció en una famosa empresa departamental, el cual fue ocultado por la misma y negó la responsabilidad de la muerte de una de sus empleadas.

Dentro de la estructura machista en la que vivimos, los movimientos feministas han buscado los medios para exigir respuestas ante la inseguridad que enfrentamos las mujeres a diario. De esta forma, la música nos permite conectarnos y generar un vínculo de sororidad que va desde la rabia hasta la tristeza por perder a una de nosotras. La canción Libres de Mora Navarro es un ejemplo de esto, pues nos transmite el dolor que una mujer vive al saber que cada día somos menos. Busca la erradicación del machismo, el darle voz a las que ya no están y la unión entre mujeres, que es la esencia de las letras que le dan vida a estas canciones.

Las Mujeres nos estamos revelando, deconstruyendo y exigiendo lo que siempre debió ser nuestro: respeto, igualdad y cero tolerancia a la violencia. Julieta Venegas le canta a todas las Mujeres víctimas de la injusticia, a su madre, a su abuela, a las asesinadas y a la nueva mujer que está más despierta que nunca. Es tiempo de alzarnos, gritar el nombre de las que no volvieron. Por las que vienen, por las que están y por las que se llevaron.

Así como la ansia de vida y libertad hacia nuestro género que llena de valentía a los grupos feministas por luchar en nombre de todas. Hambre de paz es lo que alimenta el corazón de quienes damos nuestra voz y fuerza para que las mujeres estemos en libertad. Samantha Barrón hizo la canción de Hambre de paz, que habla sobre la búsqueda de libertad y tranquilidad para la mujer. El querer, como dice en uno de sus versos que “esta guerra se disuelva sin matar a más” porque si gritamos es porque tenemos hambre de paz.

No podemos dejar atrás el hambre de lucha que tenemos por no ser Ni una menos. Eso es lo que pedimos, lo que deseamos y lo que exigimos, como protesta Rebeca Lane en su canción, “no nos acusen de violentas, esto es autodefensa, estamos en resistencia”. Una resistencia que es Antipatriarca (Ana Tijoux) que está llena de fuerza, valentía e independencia.

Quisieron separarnos, pero ahora estamos más unidas que nunca porque no guardaremos silencio y no bajaremos la cara. Somos una y somos todas, este es nuestro mes, nuestra lucha y no pararemos hasta conseguir la libertad que merecemos.

Fotos: Mariam Guerrero

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