No Joy | Entrevista

Por: Daniel Pichardo

Canadá es uno de los lugares más fríos del mundo, puede llegar a una temperatura de -48° y es un país que eliminó el requisito de visa para 50 países, entre ellos: México, Portugal, Islandia y Noruega. Es por esto la riqueza cultural que tiene. Montreal es la ciudad más grande y, por ende, la que posee un mayor intercambio de diferentes elementos. 

Gracias a esta mezcla, el ámbito musical canadiense no se ha quedado atrás. Distintos grupos han llegado a distintos puntos del mundo y han puesto en el mapa a Canadá, tales como: Arcade Fire, Metric, BADBADNOTGOOD, Alvvays, Broken Social Scene, The New Pornographers, etc. Sin embargo, hay otras bandas que llevan años resaltando, poniendo su huella, creando y proponiendo su propio sonido.

No Joy es una agrupación que lleva desde el 2009 impulsando el sonido shoegaze en Quebec, Jasamine White es la responsable de dar la curaduría a esta banda. “Aprendí mucho, cuanto más haces más aprendes; cuanto más recorres o grabas, más aprendes. Ahora sé más”, recuerda ella cuando agarraba la guitarra y la hacía sonar por primera vez. Diez años en los que ha aprendido a empalmar el sonido frío de Montreal con la melancolía y calma al mismo momento. 

Ghost Blonde fue la presentación de estas guitarras salvajes que generaba el calor necesario para el frío que alcanza los 0° en Norteamérica. La distorsión y la voz que llevó este nuevo acto a conocerse en esas tierras nevadas. Mexican Summer, el sello discográfico independiente con sede en Brooklyn, al notar ese frío sonido proveniente del norte no lo dejó pasar y fueron los primeros interesados en el proyecto. 

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“Nosotros hicimos completamente el primero de nuestros discos, sucedió mucho: comenzamos giras, conocimos bandas, empezamos a trabajar con sellos. Así fue como comenzó esta aventura”. Después de este mar de ruido, Jasamine aprendió a lidiar con eso y llevarlo a su propio ritmo. 

Tres años después llegaría a los oídos de cientos Wait to Pleasure, un disco que se encuentra en un hoyo ensordecedor. “Fue una experiencia, este segundo disco lo hicimos ya en un estudio con todo lo adecuado, sabíamos a donde queríamos llevar este disco y lo logramos con ayuda de los productores”. Guitarras y bajo que logran atraparte con una sensación distorsionada. Remando en contra de la corriente para poder encontrar lo que está al otro lado.

Un disco con el que jugaron con la consola y los mismos instrumentos para crear un mutante capaz de captar la atención de cualquiera que lo escuchará en los primeros segundos. Un placer y sonido que no puedes sacarte de la cabeza. 

Ninguna banda se libra de las reinterpretaciones de sus canciones por parte de otras personas o músicos que juegan con los sonidos para darle otro lado a dicha composición. No Joy no se libró y tuvo la de Tim Gane, miembro del grupo inglés Stereolab. “Cuando alguien hace un remix de una de nuestras canciones pienso: ´ ¿Cómo fue posible eso? ´ Porque se escucha fantástico y es increíble que lo hagan”, dice emocionada Jasamine recordando escuchar por primera vez dicha reinterpretación.

Reteniendo la idea de volver a un concepto ya conocido en la banda, No Joy decidió retomar los sonidos que habían logrado y captado la atención de la crítica, como Pitchfork en 2009. Su tercer disco, More Faithful salió con la fuerza de una marea. 

Un disco con un viento fresco y una portaba que resaltaba aún ese frío que sentían los canadienses al hacer música. Este tercer material tuvo un proceso de producción más elaborado que los demás, todo este proceso los llevó desde Nueva York, hasta San José De La Montana. El resultado fue una de las más amplias paletas de sonidos que los canadienses habían recopilado y que te hacen sentir en un paisaje sonoro.

 

“Con More Faithfull fue más complicado, porque lo grabamos en un estudio en Costa Rica. Un lugar diferente en el cual se nos presentaron dificultades; no teníamos el equipo adecuado y estábamos en medio de la jungla grabando y tocando. Fue divertido”. Una jungla de sonidos y diferentes toques, estos responsables que el frío canadiense se hiciera a un lado y se viera la otra cara de No Joy.

Desde la salida de su último trabajo de larga duración tuvieron contacto con Peter Kember, mejor conocido como Sonic Boom, miembro de Spaceman 3. Grabaron un EP junto a él, trabajo en el que hubo un intercambio no solo de sonidos, sino también de experiencia y de enseñanza. “Trabajar con Kember fue una locura, es como un genio de la producción; él me enseñó todo acerca de la producción electrónica. Estaba tratando de hacer el sonido electrónico de No Joy”, menciona Jasamine.

No Joy se encuentra ideando el concepto de su nuevo disco y sus nuevas canciones. Buscan generar un tópico que los pueda llevar a diferentes lugares y tocar en más espacios. A principios de enero del 2020 visitaron por primera vez Ciudad de México, tocando en el Departamento y en el 316°; siendo el primero de los países latinoamericanos en el que se han presentado. Ansiosos de visitar Sudamérica a futuro para que esa pequeña parte de Montreal pueda salir a conquistar más oídos.

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