Frank Underwood después de Kevin Spacey

Por: Jesús Velázquez

No sería injusto decir que Frank Underwood, el maquiavélico protagonista de House of Cards, fue el papel más importante de Kevin Spacey. La serie era un rotundo éxito: un ajedrez mental, las posiciones de poder y la ambición del propio ser humano. Las denuncias de acoso sexual de Kevin Spacey rebasaron a la producción. Para el final de la serie, algo repentino y hasta de volantazo, tomaron una seria decisión: matar a Frank Underwood. El actor, desde entonces, mantiene un perfil bajo, mientras enfrenta sus consecuencias.

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Curiosamente, el muerto parece ser otro, porque Frank Underwood «permanece» con vida, comiéndose en vida a Spacey. No señalaríamos directamente al actor estadounidense de lo siguiente expuesto, pero hay un lago de misterio ahogando a su caso. Inexactitudes, declaraciones sin sustento, Spacey declarándose inocente, más preguntas, pero sobre todo: muerte.

Los tres denunciantes de Kevin Spacey (¿o deberíamos decir Frank Underwood?) han muerto en situaciones ciertamente increíbles. El último en caer fue Ari Behn, quien se suicidó sin más pena ni gloria. El escritor en su acusación afirmó que fue tocado sin consentimiento durante una ceremonia del Premio Nobel de la Paz.

Antes del escritor estaba el masajista (su identidad se mantiene en secreto). Él acusó que se le obligaba a tocar las partes íntimas del actor. Hace tan solo unos meses, murió. Sin más, no hay informes, ni datos, muchos menos razones. No se descarta un suicidio e incluso asistido.

Linda Culkin, la enfermera, no fue víctima tal cual de Underwood, sino que fue una portavoz de denuncias provenientes de sus pacientes. Levantó la voz y unificó un movimiento contra el actor.  Se le salió de las manos, cuando su acoso la llevó a los tribunales. Ya en plena libertad, un día de febrero fue atropellada. Murió tras el paso de un Toyota del cual se desconoce su conductor.

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¿A qué va esto? A recordar la crueldad de un personaje ficticio. Frank Underwood era frío, calculador, capaz de asesinar con tal de seguir sus objetivos. Parecía ciertamente inhumano, detrás del traje de senador. En el marco promocional de la sexta y última temporada, en el tráiler había una tumba. Sin cuerpo, sólo una lápida sin sentido.

Las piezas que podrían enjuiciar a Kevin Spacey van cayendo una a otra. El pronóstico indica que el actor se saldrá con la suya. Perdió su carrera actoral y jamás tendrá un papel tan importante como lo fue en House of Cards, aunque aún puede pedir Let Me Be Frank, ¿o será que fue devorado en vida por su papel?

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