KIKA

Por Susana Silva

Décimo largometraje realizado por Pedro Almodóvar. Estrenado en 1993, cuenta con la participación actoral de Verónica Forqué, Victoria Abril, Rossy de Palma, Peter Coyote y Álex Casanovas.

Kika (Forqué) es una estilista sin renombre. Luego de ser llamada por el escritor estadounidense Nicholas Pierce (Coyote) para arreglar el cadáver de su hijastro Ramón (Casanovas), percibe que en realidad no está muerto. Tiempo después mantendrá una relación amorosa con Ramón, sin ser exitosa por la inolvidable experiencia del supuesto suicidio de la madre de este.

Pasado dos años, Nicholas regresa para suplicar que la vieja casa donde habitaba con su mujer pueda ser ocupada por él. Ramón no pretende entregársela porque sospecha que el escritor es el principal responsable de la muerte de su madre.

Andrea Caracortada (Abril) es una psicologa de la televisión (el medio más criticado por Almodóvar). Su programa está dedicado a la exhibición de casos de violencia femenina que son registrados a través de una videocámara sostenida por un casco en su cabeza y un traje adaptado para una buena resolución. Ex-amante de Ramón y amiga íntima de Nicholas, descubrirá el secreto más oscuro en la vida del novelista.

Juana (de Palma) es la sirvienta de Kika. Una mañana su hermano (un voyeur fracasado) se escapa de la cárcel para reunirse con su hermana y roba cualquier objeto de valor que encuentre en la casa donde labora. Juana está inconsciente mientras su hermano viola a Kika. Este será la principal causa por la cual se destapará la vida secreta de Nicholas Pierce.

Almodóvar regresa con la misma fórmula de Mujeres al borde de un ataque de nervios sólo que toma temas aún más delicados. La escena de casi 15 minutos sobre la violación a Kika se transforma de repulsiva a satírica porque el violador no puede dejar de “correrse” aunque la policía este presente.

Del mismo modo, el personaje de Rossy de Palma es irreverente: la lesbianes junto a la actitud anticonsumista de Juana parece ser un sujeto woodyleano. La frase: “El bigote no es sólo patrimonio de los hombres. De hecho, los hombres con bigote o son maricones o fachas, o ambas cosas a la vez” desprende una crítica común entre los propios individuos.

La combinación entre el humor y el cine negro –ligado al hitchcockiano– apunta a ser un simple largometraje sin gran renombre en la filmografía de Almodóvar; pero, como siempre, con una calidad caracterizada por el estilo vulgarizado del diseño de arte y hasta la propia creación del argumento.

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