Octubre 2017

St. Vincent – Masseduction

En 2006, después de haber estudiado por tres años en Berklee, y haber comenzado a tocar con The Polyphonic Spree y la banda en vivo de Sufjan Stevens, St. Vincent se decidió a comenzar su proyecto musical solista. Después de tener bastante éxito y reflectores dentro del circuito indie y comercial, la cantautora y multinstrumentalista norteamericana produjo este año su quinto material discográfico, mismo que por primera vez en su carrera estuvo dentro del top 10 de la lista Billboard 200 en los Estados Unidos. En diversas ocasiones, la artista ha declarado que este es su álbum más íntimo, ya que a pesar de abordar temas como el sexo, las drogas, la depresión, la muerte, las relaciones y el poder, es posible conocer un poco más sobre ella al escucharlo. La ex novia de St. Vincent, Cara Delevinge, había grabado coros y voces de apoyo para algunas pistas entes de su ruptura en 2016. Kamasi Washington colaboró con las partes donde hay saxofón.

 

Beck – Colors

El polifacético y ecléctico Beck no deja de sorprender con su capacidad creativa. Desde la década de los noventa ha llevado su exploración sonora a una especialidad: el collage de géneros, melodías y temas. «Colors» es su 13º álbum, y fue grabado de manera conjunta con Greg Kurstin entre 2013 y 2017. El proceso consistió en ellos dos prácticamente tocando y grabando todos los instrumentos. Beck ha declarado que está muy satisfecho con el resultado, ya que durante los cuatro años, sabía que estaba haciendo canciones complejas con un alto riesgo de sonar poco balanceadas al final. El disco llegó al tercer lugar del top 10 de la lista 200 de Billboard, haciéndolo el sexto en su carrera.

 

Robert Plant – Carry Fire

Sir Robert Plant y su onceavo disco como solista nos sorprendió este año. Grabado junto con The Sensational Space Shifters, convierte al inglés, además de en su momento al magnífico Bowie, en una de las leyendas vivas del rock más activas en la último década. Con 69 años, Plant parece rejuvenecer siempre que se sube a un escenario. En medio de los rumores eternos de una reunión de Led Zeppelin, Plant no se ha detenido a vivir del recuerdo, y ha continuado deleitándonos con es voz y esa manera de escribir. Punto y aparte es la capacidad que tiene para seguir interpretando con una enorme pasión en vivo, cosa que este álbum le ha permitido..

 

Weezer – Pacific Daydream

Es el séptimo álbum de los californianos, que llevan 25 años haciendo música. Cuomo describió el disco com parte de una etapa musical en la banda más cercana a la soledad, dándole un tono oscuro. A pesar de no ser la primera vez que la banda hace música en torno a esos temas, el objetivo en esta ocasión sí era trabajarlo. El resultado fue que la recepción crítica se dividió entre el esfuerzo y el resultado. Sin embargo, el disco tiene un sonido claramente en reinvención, sin perder nada de esa esencia californiana. Sin embargo, por primera vez de 1994, el disco no entró en el top 10 de debuts de Billboard.

 

King Krule – The Ooz

Archy Ivan Marshall, mejor conocido como King Krule, nació en Inglaterra, y a sus 24 años, no solo ha sacado dos discos, sino que se ha convertido en un referente de música con un sonido y estilos innovadores. Comenzó a hacer música en el 2010 bajo el nombre de Zoo Kid, pero para 2011 ya era King Krule.  Los primeros años grabó únicamente EP’s, hasta que sacó en 2013 su primer LP, «6 Feet Beneath the Moon». Ese disco le valió las buenas críticas, y a pesar de haber puesto un poco de presión en el camino que seguiría, con «The Ooz» confirmó que su forma de mezclar elementos de hip hop, punk, darkwave y jazz tiene mucha cuerda. Ojalá así sea.

 

Fever Ray – Plunge

Karin Elisabeth Dreijer Andersson es la artista sueca detrás del dúo electrónico conocido como «Fever Ray». Antes de este, tuvo un gran éxito con su otro dúo, The Knife, donde participaba su hermano Olof Dreijer. En 2009, después de un descanso de una gira, Karin decidió lanzar material aparte. El resultado fue un disco homónimo, muy bien recibido por el público y los críticos. Tuvieron que pasar ocho años para que pudiéramos volver a disfrutar de la particular voz de Karin, que siempre ondula y se distorsiona. Falta ver si Fever Ray se anima a hacer una gira más amplia, donde podríamos disfrutar de la gran cantidad de elementos performáticos en vivo del dúo, como las máscaras y las coreografías que marcaron a The Knife.

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