Los chicos de la cámara: de ladrones a protectores de imágenes

Una entrevista con Oliver Victoria, colaborador y uno de los coordinadores del proyecto

*[El título de la entrevista proviene de una idea expresada por Oliver en la pregunta 8]

1. Lo primero que se me ocurre preguntarte es: ¿en qué momento surge la idea de Réplica? ¿Es el mismo día del temblor o días después?

Como tres días después. Después de que yo ya tenía muchos videos, y mi amigo ya tenía muchos videos; y el amigo del amigo tenía mucho videos. Lo primero que hice fue salir con la cámara. Tembló, y yo tenía unos talleres. Y todavía les dije: “No se preocupen. Nosotros no interrumpimos las actividades.” Pero pues no tenía idea de la magnitud. Sabía que fue grave, porque todo empezó a tronar. Estaba aquí sentado (Mercado de Luz, San Miguel Chapultepec) esperando a que llegaran mis alumnos, preparando la clase. Haciendo un keynote. Y empezó a brincar, y dije: “Esto está mal”. Y nos bajamos. Fui a comer y ahí empecé a ver las noticias. Ni me terminé la comida. Me vine acá, agarré la cámara y me eché a correr, porque ni siquiera servían las ecobicis. Y no traía mi bici ese día, casualmente, entonces me fui caminando, caminando, caminando hasta la del Valle. Fui Condesa, y a donde se cayeron algunos de los edificios. Llegué primero a Amsterdam, no me enteré del de Álvaro Obregón y de ahí me fui directo a Medellín. Y de ahí caminé todo Insurgentes y llegué a Gabriel Mancera. Pero yo no ubicaba los edificios caídos. Pero yo estaba impresionado, porque había un montón de edificios dañados. Un montón. En cada esquina yo iba fotografiando todo eso. Según era grave, pero no sabía la dimensión.

Al día siguiente, estoy editando, viendo el material, y empiezo a ver que mis amigos también. Varios: El Chaf, Rafa, varios. Y entonces, dije: “¿Qué sentido tiene subir mi video, no? ¿Para qué?”. Y entonces entro como en crisis, no sabía qué hacer. ¿Trato de ayudar, compro atunes, hago tortas? Me siento inútil. Y pues yo con esta culpa de no estar grabando. Porque, yo, en mi cosmovisión, es necesario. El documento es necesario, es una responsabilidad, es un oficio. Entonces si no estoy grabando me siento mal. Estoy como en una paradoja. ¿Te sentías un poco paralizado? Sí, pero al mismo tiempo, si los grababa me sentía culpable, por no estar ayudando, entre comillas. Pero, pensé que ayudar realmente sería hacer una película. Al segundo día yo ya estaba soñando con qué puedo hacer realmente. “¿Qué puedo hacer? Nada. Una película”. Y pensé que seguro había un montón de videos y un montón de material, en sonido, clandestino. Porque, mi roomie es sonidista. Y llegó la segunda noche con un audio grabado de sus micrófonos, de las brigadas de sonido, y fue impresionante. Ellos identificaban voces, y me dijo: “Güey, no se podía grabar, pero grabé.” Me lo puso y pues me voló los sesos.

Y el tercer día empecé a filmar, con mi Bolex. Quería hacer algo más sustancioso, entonces fue filmar en 16mm. Tengo mi Bolex y unas latas, entonces empecé a filmar. Y pensé que así le hacían en el 85, entonces, estaba yo haciendo como un simulacro de los registros de entonces, pero ya planeando que eso iba a ser para algo diferente. Ya soñando en la película. Y así fue hasta el viernes. Luego empecé a sacar fotos en medio formato y un montón de formatos. Con todas mis cámaras. Pasó el fin de semana y el martes saqué la convocatoria. Al martes siguiente, en mi clase. Y yo ya no podía dar clase. Y decidimos salir a hacer una película. Empezó con mis alumnos, pero ya había algunos amigos cineastas al lado de mi. Y poco a poco se dejó venir la gente.

2. Eso me da mucha curiosidad. ¿Cómo fue que se formaron las redes entre los colaboradores? ¿De dónde provienen? ¿Qué tan grande es el espectro de las instituciones y la cantidad de gente que está colaborando?

Es un espectro grande. Yo diría que cubre todas las escuelas. O casi todas. A lo mejor hay alguna que no conozco. Pues permanentemente hay como 45. Produciendo, editando, diseñando, escribiendo, archivando, redes sociales, etc. La mayoría son de Centro. No porque yo quiera, sino porque así se ha dado. Y pues tenemos una cierta conexión educativa. Una cosmovisión porque así nos enseñaron. Son los que se quedan hasta las 12:00, 1:00 de la mañana. Hay una confianza ahí, intelectual. Y pues que nos acostumbraron así, de que no dormíamos. Independientemente de eso, también hay del CCC, del CUEC, hay de Arte7, de Comunicación de la UNAM, hay diseñadores, de la Ibero (Julio Carlos, Rafa de la Lastra, René Herrera). Y varios más.

¿Casas productoras? Casas productoras hay como 8, que están ligados a los miembros. Está Mercado de Luz, por nosotros. Está Alma Mía Films por Julio Carlos; Manosanta, que es el postproductor de mis pelis; Esplendorama y Mantarraya que son de Reygadas; está 1760mx, que es una agencia; está Guayabo y otras. Es que se me van tantas. Pero yo diría por ejemplo, pues Mario Bellatin, el escritor mexicano más famoso en estos momentos. Pues, él es una empresa por sí mismo. Él trae a Sexto Piso. Luego, pues colaboradores también hay un montón. Está ADM, que es una escuela de fotografía con Isaac Torres, que es el creador de la escuela. Está la Universidad de la Comunicación, que prácticamente me están dando su foro, estudiantes y discos duros. Que son muy caros y necesitamos varios, así de 20 teras. Porque pensamos copiar. Está Argos también. Epigmenio me dijo: “Haz tu carta de Santa Claus. Estoy dentro.” Me ofreció sus cámara, sus foros, su postproducción, su mezcla de sonido. Pero realmente, sí necesitamos dinero, pero para los materiales. Es decir que los patrocinios que caigan es para terminar la película. Por ejemplo, si queremos 200 copias, eso significa 2 millones de pesos.

3. Pensando en que tienen como meta poder estrenar el documental en mayo, ¿qué sigue de aquí a mayo? ¿Qué falta por hacer?

Pues esa es la pregunta más difícil, porque todo pasa al mismo tiempo. Es un proyecto no solo horizontal, sino muy grande. Es un fenómeno que le pegó a todos. Todos tienen algo que contar. Todos quieren contar algo. Todos tienen diferentes imaginaciones, y la horizontalidad lo hace más complejo. Hay muchas propuestas y narrativas, que hacen que mute a cada rato. El material mismo que sigue llegando. Y queremos que nos siga llegando al último día, el día de dar el último render. Se suman siempre nuevos elementos y patrocinadores. Pero lo más cabrón de todo es que se conocen nuevos mundos en los albergues. Estamos ahorita cubriendo 8 albergues con 8 equipos de producción, pero queremos más. El problema es que a ciencia cierta nos sabemos cuántos hay. Eso no está publicado en internet. Hay que ir a los lugares para ver si todavía existen, porque desparecen.

4. En ese sentido, para obtener información, ¿han tenido algún acercamiento con el gobierno de la Ciudad de México?

No. Aún no. Están programadas algunas entrevistas, pero aún no las hacemos. No hemos llegado ahí. Yo he hecho algunas, pero creemos que pueden estar aún mejor. En dispositivo, en técnica cinematográfica. Entonces estamos esperando pues que sea ideal hacerlas. No queremos hacer entrevistas de dos horas, como empezamos. Entonces necesitamos ser más puntuales, hacer un guión. Por ejemplo, yo le pedí a Mario Bellatin que escribiera una pequeña novela para que de ahí pudiéramos un poco basarnos para decir algo. Tendría que ser muy filosófico, sustancioso. Pero, eso. Está cabrón.

5. Si el proceso creativo es tan complicado por el tamaño y la velocidad de las circunstancias, ¿es posible tenerlo listo para mayo?

Bueno, pues espero, porque sí nos urge. Y no a nosotros, a las personas que están en la calle. Literal, en la calle. Justo ya lo verán. Hay parques llenos de casas de campaña, y ahí duermen. Entras a uno y es una mini-casa, cubriendo las necesidades básicas de un sillón, una mesa, un garrafón, una estufa, un calentador. Hay cocinas colectivas y baños colectivos. Pero bueno, eso es la superficie, pero si te vas a la profundidad pues huele mal, hay ratas, hay piojos, hay mucho frío. Y todos sobreviven con donaciones todavía. Hay gente dedicada, que así como yo estoy grabando, ellos llevan huevo con chile en la mañana. Todos estamos cubriendo. Un poco la historia avanza, hasta el día de hoy, de albergue en albergue. De entrevista en entrevista. Y de retratos de esos pequeños mundos.

6. ¿Me puedes platicar un poco sobre la Ley Mancera? Me parece que ha sido un tema que ha estado oculto en los medios. ¿Cómo se conecta con la dimensión política de la película? ¿Cómo lo quieren trabajar?

Sí. Es inevitable. Se caen las estructuras, y con esas estructuras caídas, brotan los problemas, se destapan. Y aunque no queramos, pues tenemos que enfrentarlos. Comienzan a haber iniciativas gubernamentales, que son gandayas, que son ventajosas. Un resumen de la “Ley Mancera” es: primero, les dice a los habitantes del Multifamiliar Tlalpan: “Aquí, vamos a demoler y vamos a construir 30% más de departamentos. Les vamos a dar un crédito para que compren.” Esto, prácticamente con el dinero que ha donado el mundo. Están tomando ventaja. Ya se robaron el dinero. Ese crédito no debería existir. Además, de los 60 m² que medía tu departamento, ahora va a medir 40 m². Y como va a haber 30% más de departamentos, pues eso lo van a vender, para “recuperar un poco el crédito”. Pues así se benefician las constructoras, los partidos, etc. Es un gran negocio. ¿Y hasta ahora solamente las familias de los Multifamiliares de Tlalpan se han manifestado? No. Realmente, todos. Hay juntas y hay marchas de damnificados. El problema, es que hubo muchos suertudos. Entonce, en una manifestación no hay más de 5,000. No es AMLO de millones. Están en varios estados. No hay una sensibilidad, no hay una conciencia, ni una ayuda a la gente que tuvo mala suerte. Pero cualquiera de nosotros podría estar ahí. Y va a volver a temblar. Eso es un hecho. Y ese es un poco el mensaje. Estamos buscando el final de la peli, pero pensamos que no hay, porque no puede acabar. Esto va a seguir. Son nuevas formas de pensar y las pérdidas. Como un paraíso perdido. Es un duelo para muchos. Pero no es nada más de ellos. Incumbe a todos. Porque si tiembla, pues el chiste es que no regreses al mismo lugar. Que podamos saber mejor cómo darle la vuelta a una Ley Mancera. Porque esto va a volver a suceder.

7. Esto me lleva a preguntarte, ¿cómo ven a Réplica en el contexto del escenario del año electoral en 2018?

Pues esa es otra de las razones. Dijimos: “Vamos a festejar el aniversario. En un año. El 19 de septiembre se estrena esta película.” Pero, bueno. Nos dimos cuenta que era inevitablemente política. Pensamos en las elecciones y pues hay mucho que decir, hay mucho que disparar. Mucho que intentar comunicar. En abril se hace la post. Muy rápido. No podemos seguir editando en abril, sería muy arriesgado. Y terminar todo porque tarda algún tiempo hacer copias. Un mes antes podemos lograrlo. Y estamos pensando en finales de mayo, 20 o 25, por ahí.

8. Entiendo que también su idea es que los ojos del mundo vean también esto. ¿Ya tienen alguna ruta sobre festivales o apoyos fuera de México?

No. Ni siquiera en México. Tenemos un panorama y queremos estar en determinados sitios. Pero festivales, no. No le vemos el caso. Tal vez después de que se estrene en todas las salas comerciales del mundo, porque el principal objetivo es donar. Esa fue la forma de ayudar con las cámaras. Más allá del documento. Y la idea es que sea gestionado por nosotros. Todo muy legal. Estamos buscando las iniciativas más chidas, mas honestas, ecológicas y transparentes. Todo tiene que estar organizado, pero es un hecho que los primeros beneficiados van a ser las personas que aparecen en las películas. Directamente los primeros, ya que es como un pago simbólico por tenernos confianza y dejarnos estar ahí. Porque está muy cabrón lo que está sucediendo. Está muy difícil entrar a los albergues. Hay un montón de líos y cosas chuecas. Pero bueno, hemos logrado entrar en algunos. Queremos entrar en todos. Y sí, sí tenemos un cierto estatus: “los chicos de la cámara”. O sea, somos como policías, como sus guardaespaldas. En cualquier momento pueden llamarnos y decir: “Oigan nos están haciendo algo”. Eso somos. Como que, de ladrones de imágenes nos convertimos en protectores. Y eso está muy lindo porque te respetan al poder ayudarlos a denunciar algo. Y somos amigos de muchos ya. Los vemos y nos saludamos, nos dan de comer. Nos piden cosas algunas veces: un calentador, huevos, lámparas, o lo que sea.

9. Antes que se me olvide: ¿de dónde sale el nombre? ¿Cómo lo eligieron?

Yo decía que se llamara “Sacrificio”, porque Tarkovski es mi Dios del cine. Pero, justo Axel me decía que ninguna otra película en el mundo puede llamarse así. Entonces empezamos a decir un montón de nombres y estábamos cansados. De pronto dije “Réplica”, y todos empezamos a filosofar en torno a eso. Entonces, sí es lo telúrico, pero también porque somos una réplica de la réplica, porque el material es réplica de la réplica, y por que el temblor fue como una réplica del temblor del 85. Como que todo replicaba armoniosamente. Luego lo escribimos, empezamos a hacer el logo, y a un alumno mío se le ocurrió ponerle edificios a las letras. Como que todo fue muy orgánico. Un nombre, una palabra fuerte, con forma y contenido. De hecho hicimos reglas muy específicas en el manifiesto. El punto 8 del manifiesto es eso. Mira, te lo leo: “Esta película es y será, a través del tiempo, una réplica positiva de la réplica sísmica.”

10. En Pórtico tenemos siempre presente la triada del cine, la música y la tecnología. ¿Te acuerdas de haber escuchado o pensado en música mientras pensabas en la película, con tu Bolex en mano en esos primeros días?

Es muy especial tu pregunta, porque no recuerdo. La música estaba prohibida. De entrada, en las zonas ceros no se podía, tenía que estar en silencio. Entonces, la música eran los mismos gritos de la gente, las herramientas y las máquinas. Y el silencio. Aunque, realmente tampoco se podía hacer fiesta, por el trance, por el shock. Bueno, yo no me atrevía. En vez de gastar en chela, usarlo para donativos. Además no había luz. Poca pila en el celular y en las pilas de la cámara que quién sabe cuánto me iban a durar. Siempre que graba había mucho silencio, y cuando había ruido era porque ya había máquinas demoliendo. Y la ausencia de música dice algo. Si no pregúntale a John Cage. El rollo era otra música muy cabrona, el “trrrrrrrrrr”. Fueron dos días los que filmé, porque tampoco era fácil. Había que estar encarretando y el material es caro. Entonces dura 2 minuto y medio cada carrete. Pero cada vez que yo disparaba, era una música cinematográfica, el ruido de la cámara.

11. Entonces, me gustaría preguntar: ¿a qué suena Réplica? ¿Alguna rola, alguna banda? ¿Algo mexicano, internacional? ¿Lo han pensado?

Es una pregunta muy difícil. Yo, personalmente, soy alguien a quien le gusta contemplar. Aunque sé que no se puede terminar la película muy experimental. Porque no es mi película. Es multilenguaje, es multiformato, es multiaural. Pero cuando yo sueño, cuando veo material y empiezo a editar en mi cabeza solo hay atmósferas. Si tuviera que nombrar a alguien, pues no sé, Brian Eno. Como música más de estar en otro lado. Por que la zona cero es eso: algo que nace. Como música de cero. Algo que va empezando, que va in crescendo, muy lento. Que también permite pasar de un espacio a otro espacio, donde no tengo que cortar y puedo continuar. La zona cero es muy difícil comprenderla. Quien no estuvo ahí, no puede comprenderla. Es como estar al borde de la muerte. Es un borde con la vida. Entonces me imagino música límbica. Y es lo que pasa con Réplica, que queremos acabarlo en el clímax. Y estar en el pico de la montaña y ahí dejarlo. Que pienses: “¡No mames! ¿Y qué más?”. Pues ese que más está en ti, cuando salgas de la sala. Eso es el gran mensaje.

12. ¿Algo más que quieras agregar? ¿Qué más debemos saber sobre Réplica?

Hay muchos sueños, pero tal vez mi mayor sueño, como cineasta, es poder hacer una película con todos los cineastas mexicanos. Que no existe. Me da escalofríos nada más de pensarlo. Pero no lo han concebido así. Hay mucho ego. Yo me cago en eso, me burlo de todos. Quisiera que todos estuvieran aquí aportando algo: una idea, un comentario, una foto. Algunos dicen: “No puedo”. Y lo que les digo es que se van a arrepentir, en buena onda. Porque están evitando que se logre algo inaudito, que no existe. Pues el cine, que es colectivo, nunca he visto algo de esa dimensión. Y de ahí, que los mismo suceda con la sociedad.

Nos imaginamos que, el día que la saquemos, en el estreno en 200 salas, va a haber un coctel al mismo tiempo. Y vamos a estar streameando con todos los representantes de Réplica en todas las salas, saludándonos mutuamente en un montón de pantallas. La idea es darnos cuenta que somos la réplica de la réplica de la réplica de la réplica. Y pues es un evento magno, nacional, fílmico, de un documento de historia social, político, y además, de beneficencia. Que es práctico. ¿Ustedes quieren entonces romper la sala? ¿Dar a entender que viene de fuera, pasa por ahí pero la trasciende? Sí, exacto, porque solo son un filtro. O son como un volcán, de donde sale toda la lava después de explotar. Una cachetada para que despierten. Eso intentamos. Pues, Oliver, si no tienes nada más que agregar, te agradezco muchísimo. Creo que no, creo que es todo. Gracias.

 

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