High Fidelity

HIGH FIDELITY JOHN CUSACK, JACK BLACK Picture from the Ronald Grant Archive HIGH FIDELITY JOHN CUSACK, JACK BLACK Date:

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“A lo mejor es que todos vivimos la vida a una intensidad excesivamente alta, al menos los que nos pasamos el día entero absorbiendo cosas de alta carga emocional, y es consecuencia lógica que no podamos sentirnos meramente contentos: tenemos que ser infelices, o si no vivir en éxtasis, en un estado de completa felicidad, y esos estados son difíciles de alcanzar dentro de una relación de pareja sólida y estable”

Siempre existe una extraña belleza en los objetos palpables. Muchos adoran el olor de la tinta en un libro nuevo, lo impoluto de un dvd recién sacado de su caja, desprender del celofán a un disco de acetato y la vehemencia con que se coloca un rollo de 35mm en una cámara análoga. Estos actos, excéntricos para algunos, vienen de la nostalgia por lo físico, pues se valora no solo el mensaje, sino el medio. En una época digital como la que estamos viviendo actualmente, muchas veces el mecanismo se banaliza y solo se trata de un conducto para llegar al mensaje, por lo que tal vez se esté perdiendo un poco de su esencia en el camino.

tumblr_mqwm2a9utm1svtxvbo6_1280En un esfuerzo por rescatar el encanto de lo físico, se sitúa la cinta High Fidelity, un retrato a la década de los 90 y su escena musical. Pese a los años que nos separan del filme, no hay nada más cercano que un amante de la música que disfruta escuchar un álbum de principio a fin por el placer que ésto implica. En la película, un disco de vinilo gira con maestría en la tornamesa, el paneo de la cámara nos lleva de unos audífonos hasta Rob Gordon (John Cusack). Mientras escucha You’re Gonna Miss Me de 13th Floor Elevators, mira hacia la cámara rompiendo así la cuarta pared y pregunta: ¿Acaso escuchaba música pop porque era infeliz o era infeliz porque escuchaba música pop?.

Para Rob, su relación más importante es su vínculo con la música, varias tomas hacia su infinita colección de vinilos lo comprueban. La vida que lleva es idílica para cualquier melómano, es dueño de una tienda de discos, tiene tiempo de sobra para realizar mixtapes que integren sus diversos estados de ánimo. Si bien su entendimiento musical es amplio, su capacidad para comprender a las mujeres es nula. De ahí que tenga que escudriñar dentro de sus memorias musicales para encontrar lo que falló en sus relaciones pasadas.

Los tops que Rob y sus amigos Barry (Jack Black) y Dick (Todd Louiso) realizan, son parte de un ritual en donde las canciones obedecen a una decisión meticulosa de lo que significan, pues no solo se involucra la melodía, sino también las letras que éstas poseen. Rob menciona que la creación de una recopilación musical es un arte muy sutil, pues se utiliza la poesía de otro para expresar lo que sientes. Las melodías que cada uno elige están fuertemente ligadas a sus personalidades, brindando con eso una enriquecedora banda sonora que cuenta con artistas y bandas icónicas que no solo rememoran los noventas, sino décadas pasadas que fueron sumamente productivas: Bob Dylan y el folk; la banda de rock liderada por Lou Reed The Velvet Undreground; el desgarrador soul de Aretha Franklin; la melancolía noventera de Belle & Sebastian; el rock inglés de Stereolab, e incluso un cameo de Bruce Springsteen cantando en la sala de Rob.

tumblr_n4brd6etlc1tus777o2_1280High Fidelity es una oda de amor a la música, pues no solo es su título el que nos lleva a reflexionar sobre la alta fidelidad que tiene un disco de vinilo, sino al compromiso y disciplina que se tiene al escuchar el trabajo de tantas bandas. Con una trama por demás vigente, vemos reflejado no solo al melómano noventero, sino a un amante de la música en la época contemporánea, pues no hay diferencia entre ellos, ambos memorizan: melodías, canciones, lados b, álbumes, compositores, etc. Son personas que compran vinilos, que escuchan un álbum completo porque aman la música, por lo que no es difícil encontrar a alguien que pueda ponerse en los zapatos de Rob Gordon.

Es claro que los tiempos cambian, ahora por una mínima cantidad puedes comprar de manera digital tu canción favorita de un álbum sin la necesidad de escuchar el resto del trabajo del artista, pero con ello se pierde el sentido que tiene ese disco en arte y estructura; es tan extraño cómo querer ver solo una décima parte de un cuadro en un museo, nadie lo hace, se observa toda la pintura tratando de entender lo que el artista quiso decir con ella. Es por ello que la nostalgia juega un papel importante, High Fidelity materializa lo que significa una búsqueda, de extremo a extremo, de la música convirtiéndose en el medio perfecto para expresar las emociones, independientemente de la década a la que pertenezcan.

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